28 de noviembre de 2022

Mozilla está criticando a Google, Microsoft y Apple por ‘obligar’ a usar sus navegadores web

Mozilla, la fundación que sustenta el desarrollo del navegador web Firefox, ha acusado a Google, Microsoft y Apple de obligar a los usuarios a usar sus navegadores web predeterminados para reducir las alternativas a su mínima expresión. La denuncia ha sido realizada en un informe cuyo título lo dice todo: “5 jardines amurallados: por qué los navegadores son esenciales para Internet y cómo los sistemas operativos los están frenando”.

Las críticas recuerdan a la ‘guerra de los navegadores’ de los años 90 y no por repetidas son menos infundadas. Bien es cierto que Mozilla ha cometido errores propios que han producido una gran caída de cuota de uso de Firefox, pero en el plano que nos ocupa (en nuestra opinión) la Fundación tiene toda la razón y los reguladores deberían adoptar medidas para que el usuario tuviera la capacidad real de elegir las alternativas que prefiera en un grupo de aplicaciones como navegadores web y motores de búsqueda que son esenciales.

Y en ello están. O dicen estar. El informe de Mozilla llega en un momento en que la “autopreferencia” sigue siendo un tema candente en el espacio de regulación tecnológica. El organismo de control de la competencia del Reino Unido ha publicado un estudio donde destaca «preocupaciones sustanciales» sobre el dominio del mercado de Google y Apple. El regulador europeo o estadounidense tienen sobre la mesa denuncias por el mismo motivo.

-¿Cómo se aprovechan los sistemas operativos?

Mozilla explica lo que todos sabemos. Los desarrolladores de los grandes sistemas operativos aprovechan su posición de privilegio para posicionar sus propias aplicaciones. Microsoft lo hace en Windows, Google en Android y Apple en iOS en una estrategia que Mozilla califica de “malas prácticas” cuando no de monopolísticas para «sofocar» a los competidores que no producen sistemas operativos de uso masivo.

Aunque un usuario con ciertos conocimientos informáticos no debería tener problema alguno en usar el navegador web que prefiera, al grueso de consumidores les resulta «difícil» cambiar y usar el predeterminado dada la forma en que Microsoft, Apple y Google diseñan sus sistemas operativos, como parte del mismo sistema operativo «para mantener a las personas encerradas en su jardín», dice Mozilla.

“La investigación que publicamos con este informe pinta un cuadro complejo con muchas paradojas: la gente dice que sabe cómo cambiar su navegador, pero muchos nunca lo saben”, escribió el equipo de Mozilla. “Muchas personas creen que pueden elegir su navegador, pero tienen una preferencia para el software preinstalado, configurado de forma predeterminada y difícil de cambiar”.

La Fundación pone el ejemplo de Windows 11 y los cambios realizados por Microsoft para realizar la selección de navegador por cada tipo de extensión y protocolo. En la práctica, la inmensa mayoría de usuarios no se molesta ante su complejidad y siguen usando el navegador por defecto que no es otro que Edge. Además, hay otros componentes de Windows 11 que enlazan inexorablemente hacia Edge y ni siquiera se puede cambiar.

Otro ejemplo es el de Apple, ya que hasta 2020 no ofreció la posibilidad de usar un navegador predeterminado que no fuera Safari y aún hoy no se puede desinstalar, como también ocurre con Edge o Chrome. Mozilla habla de un secuestro de configuración, una técnica «aún más atroz que prohibir la adopción de software rival».

Los gigantes tecnológicos diseñan su software para influir en la elección y los fabricantes de sistemas operativos utilizan estas técnicas para impulsar el uso de sus propios navegadores y motores de búsqueda, “aplastando a cualquier rival en el camino”, en opinión de la Fundación.

-Las alternativas son muy necesarias

“Se necesita competencia en navegadores y motores para avanzar en innovación, rendimiento, privacidad y seguridad”, argumentan desde Mozilla. “La competencia efectiva requiere múltiples partes interesadas para contrarrestar el poder de un pequeño número de gigantes y evitar que dicten el futuro de Internet para todos nosotros”.

“Los consumidores deberían tener el control sobre sus experiencias en línea y poder elegir qué software desean usar, incluido algo diferente de lo que ofrece el proveedor del sistema operativo”, dijo un portavoz de Mozilla. “El usuario no debería tener que pelear con sistemas operativos que continuamente molestan, confunden y revierten preferencias a favor de su propio software”, recalcan.

¿Hay solución? Mozilla lo tiene muy difícil. Firefox, el único desarrollo de código abierto entre los grandes navegadores web comerciales, ha perdido una buena parte de cuota de mercado y también ha perdido influencia una vez que Microsoft decidió usar el desarrollo de Google, Chromium, como base para Edge.